Atenas, Grecia – Amada por la diosa Atenea


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Atenas, en griego antiguo Ἀθῆναι, es la milenaria ciudad griega, líder de la Grecia clásica y capital de la Grecia moderna. Atenas es historia en cada una de sus calles, en las piedras que cubren sus suelos y en los rostros de sus habitantes. Esta ciudad, amada por la diosa Atenea, ha sido testigo y cómplice de la eternidad de sus ilustres ciudadanos: Platón, Aristóteles, Sófocles, Safo, Fidias, Temístocles y Pericles. Estos personajes son tan universales como la propia ciudad que los vio vivir y morir.

UBICACIÓN

Atenas se encuentra situada en una llanura al sur de la península del Ática, a las puertas del Peloponeso. Ubicada junto a los pequeños ríos Cefiso, Iliso y Erídano, y a pocos kilómetros del mar Egeo, la ciudad está rodeada por varios cerros. Atenas ocupa una posición central en el territorio de la actual Grecia, tanto continental como insular.

HISTORIA

Durante el III milenio a.C. grupos humanos se asientan en la zona atraídos por los cursos de agua y la fertilidad de las tierras llanas. Sobre uno de los escarpados cerros construyen un asentamiento aprovechando las defensas naturales que este proporciona. Durante los siguientes siglos Atenas se desarrolla como ciudad en competencia con otras ciudades con las que rivaliza. Una de ellas, Micenas, de herencia y cultura Micénica, logra un liderazgo sobre parte las ciudades en el continente, empujándolas a aliarse y luchar contra otras ciudades griegas del Mar Egeo, especialmente contra las situadas en el continente asiático. Atenas prospera aprovechando su posición a medio camino entre el Peloponeso y las llanuras del Ática, fortaleciendo su posición dentro de la cultura micénica.

Alrededor del año 1.200 a.C. los dorios del norte comienza una serie de ataques sobre el sur de Grecia, que unidos la irrupción de los Pueblos del Mar desde el sur, dan al traste con civilización micénica. Atenas, pese a perder su poder, sobrevive al envite aunque se sume en un periodo oscuro de lenta recuperación.

En el siglo VIII a. C., Atenas emerge de nuevo rivalizando con las ciudades de Tebas y Esparta. El sistema monárquico establecido desde hace siglos es sustituido por un sistema democrático en el que los ciudadanos eligen cada cierto tiempo a un líder que gobierna para todos. El auge de la economía a través del comercio permite la creación de una gran flota y el establecimiento de colonias más allá del Mar Egeo.

Las luchas y alianzas entre griegos de diferentes ciudades-estado les lleva a largos periodos de guerra en las que Esparta impone su hegemónica. Atenas busca aliados entre las ciudades del Mar Egeo y la costa de Asia menor, ayudando a estos últimos en su lucha contra el invasor persa. Esto pone al conjunto de Grecia en el punto de mira del Imperio Aqueménida, que en año 492 a.C. lanzan una gran campaña militar con la intención de conquistar Grecia.

Atenas consigue heroicamente vencer en Maratón al ejército de de Darío I, aunque tan solo 11 años después su hijo Jerjes I se lanza de nuevo sobre Grecia. Esparta de nuevo, y pese a heroica batalla de las Termópilas, no ejerce el liderazgo, lo que aprovecha Atenas para liderar la lucha de la mano de Temístocles. La ciudad es atacada y la población huye a la isla de Salamina mientras el ejercito de Jerjes I la quema. Tras las batalla naval de Salamina el año 480 a.C., el ataque persa es rechazado de nuevo y la ciudad de impone a Persia, dando por finalizadas las Guerras médicas.

Atenas se erige como la mayor y poderosa ciudad griega de la mano de Pericles, permitiéndole atraer riqueza y talento. Se acometen un ambicioso plan de construcción que incluyen unas nuevas murallas hasta el Puerto del Pireo, templos y teatros en el acrópolis y en el ágora. El arte, la filosofía y las ciencias eclosionan de manera abrupta. Atenas llega a su cenit. La ciudad crea la Confederación de Delos con el objetivo de defenderse del enemigo persa, venciéndoles por tercera y dando por terminadas en el 449 a.C. las Guerras Médicas.

Pronto, las luchas con su rival espartano llevan a Atenas a una nueva y larga guerra en el Peloponeso. Atenas cae ante Esparta entre los años 431 y 387 a.C., perdiendo su hegemonía. A mediados del siglo IV a.C., Filipo II de Macedonia ataca el sur de Grecia. Atenas ya no puede interponer resistencia y, junto con toda Grecia, queda bajo el poder de Alejandro Magno y, después, de sus sucesores.

A finales del siglo III a.C., un nuevo poder llega a Grecia: la República Romana. Roma se expande desde la península itálica y ataca Macedonia en varias ocasiones. Tras casi un siglo y tres guerras, Atenas y toda Grecia se convierten en una provincia romana. La cultura griega no desaparece; transforma el arte, la religión y las ciencias de los romanos, influyendo en todo el Mediterráneo.

Durante mil seiscientos años, Atenas permanece en una provincia romana y apartada del centro de poder. La ciudad inicia un lento proceso de abandono, y los centros culturales y las escuelas de filosofía desaparecen. En el año 267 d.C., la tribu germana de los hérulos saquea Atenas y destruye gran parte de sus edificios, acelerando su deterioro.

En 1456 d.C., los otomanos conquistan Atenas y controlan lo que queda del Imperio Romano de Oriente. La población se reduce a unos pocos miles de habitantes. Otomanos y venecianos luchan por el control del Mediterráneo, y Atenas se convierte en un objetivo. En 1687 d.C., Venecia ataca la Atenas otomana, provocando la explosión del polvorín situado en el Partenón de la Acrópolis.

En 1821 d.C., los griegos se levantan contra la ocupación otomana, liberando Atenas y otras ciudades, y declaran su independencia. Sin embargo, el sultán contraataca y recupera Atenas en 1827 d.C. Las potencias europeas acuden al rescate de los griegos, logrando que, más de dos mil años después, Grecia se consolide como una unidad política. El 18 de septiembre de 1834 d.C., Atenas se convierte en la capital del nuevo estado.

Tras la caída del Imperio Otomano y el regreso de los griegos provenientes de Asia Menor, Atenas recupera la fuerza que tuvo en el mundo heleno. Hoy, la ciudad es la capital de la moderna Grecia, heredera de una cultura que influyó en oriente y occidente. Una ciudad única en arqueología e historia.

QUÉ VER EN ATENAS

Atenas es una ciudad que rebosa arqueología y donde el recuerdo de la antigua Atenas es palpable en todo momento. Tan solo debes levantar la cabeza para contemplar el acrópolis que corona el centro de la ciudad.

Visitar Atenas es algo que se debe hacer con calma y evitando, a ser posible, las fechas con mayor número de visitantes, como julio y agosto. Lo recomendable es pasar al menos 3 días en la ciudad. La mejor manera de visitar Atenas es caminando. El centro no es demasiado grande y gran parte de los lugares de interés se encuentran en zona peatonal en la que uno se siente seguro.

Las entradas tienen un precio algo alto a nuestro parecer. El acrópolis son 30€ por persona, aunque los menores de edad entran gratis. El resto de lugares van desde los 20€ a los 10€. Es posible comprar entradas anticipadas, pero raramente se agotan. Recomendaríamos comprar solo de antemano las entradas del acrópolis, y visitarlo a última hora del día para no coincidir con los cruceros y ver anochecer desde el Partenon. No existe una entrada combinada para todo.

La visita en silla de ruedas o con carro de bebé esta algo limitada por empedrado de gran parte de los yacimientos. Es posible subir al acrópolis en un ascensor especial desde la puerta del oeste.

Los puntos más interesantes para la visita son, dividiendo las distintas zonas de la ciudad, son:

Acrópolis

El acrópolis, o ciudad alta, es el corazón de Atenas y el mayor exponente de la Grecia clásica. Coronando un imponente cerro el centro de la ciudad, es el referente para orientase y caminar por la ciudad. El acrópolis de Atenas comenzó a erigirse en época micénica como fortaleza defensiva y sede de los principales lugares de culto. Tras su destrucción por parte del ejército de Jerjes I y la posterior victoria de Atenas en Salamina y en Platea, Pericles manda saquear el oráculo de Delfos y con el botín reconstruye el Acrópolis que ha llegado a nuestros días.

El acrópolis de Atenas de compone de una serie de construcciones tanto en lo alto del cerro como en sus laderas:

  • Odeón de Pericles:
    Pericles mandó construir el Odeón en el siglo V a.C., junto al Teatro de Dioniso, como parte de su ambicioso programa de embellecimiento de Atenas. Este edificio cubierto servía para ensayar coros, organizar concursos musicales y celebrar recitales durante las fiestas dionisíacas.

    Su estructura era rectangular y contaba con un techo sostenido por numerosas columnas de madera. Según algunas fuentes, esta madera provenía de los mástiles de los barcos persas capturados en la batalla de Salamina. Hoy en día, apenas se conservan restos visibles.

  • Santuario de Dioniso:
    Santuario dedicado a Dioniso, dios del vino, la fertilidad y el teatro. Lo establecieron en la ladera sur de la Acrópolis, donde el culto al dios se integró con fuerza en la vida religiosa y cultural de la ciudad. El santuario incluía un pequeño templo, un altar y una estatua del dios, además de espacios destinados a rituales y celebraciones religiosas. Durante las fiestas dionisíacas, los fieles acudían en procesión, realizaban ofrendas y participaban en ceremonias que unían lo sagrado con lo festivo.Hoy a penas podemos observar el contorno del edificio.
  • Teatro de Dioniso:
    Los atenienses construyeron el Teatro de Dioniso en la ladera sur de la Acrópolis durante el siglo V a.C., en honor al dios del vino y del teatro. Este espacio se convirtió en el corazón de la vida teatral de la ciudad y en el escenario principal de las Grandes Dionisias, el famoso festival dramático de Atenas.

    Aquí se representaron por primera vez las obras de grandes dramaturgos como Esquilo, Sófocles, Eurípides y Aristófanes. El teatro llegó a albergar hasta 17.000 espectadores, sentados en gradas de piedra con vista directa al escenario y a la orquesta.

  • Templo de Asclepio:
    Los atenienses dedicaron este pequeño templo a Asclepio, dios de la medicina y la curación, en el siglo V a.C. Lo construyeron en la ladera sur de la Acrópolis, cerca del Teatro de Dionisio, tras la llegada del culto desde Epidauro. El santuario incluía un templo, un altar y espacios donde los fieles buscaban sanación a través de rituales, sueños y ofrendas. Funcionó como centro de salud espiritual y física, siguiendo la tradición de los asclepeion griegos.

     

  • Stoa de Eumenes II:
    El rey Eumenes II de Pérgamo ordenó construir esta stoa en el siglo II a.C., durante el periodo helenístico, como regalo a la ciudad de Atenas. La estructura se extiende a lo largo de la ladera sur de la Acrópolis, entre el Teatro de Dionisio y el Odeón de Herodes Ático. Con su doble fila de columnas y su tejado de tejas de mármol, la stoa ofrecía sombra y resguardo a los visitantes que se dirigían a los teatros. También servía como espacio de reunión y descanso.

    Hoy, aún se conservan partes de su estructura, que permiten imaginar su elegancia original.

  • Templo de Temis:
    Este santuario menor es un pequeño altar en la ladera dedicado a la diosa Temis, diosa de la justicia, el orden divino y la ley.
  • Odeón de Herodes Ático:
    Herodes Ático, un acaudalado aristócrata y benefactor romano del siglo II d.C., mandó construir este imponente teatro en memoria de su esposa. El odeón se encuentra en la ladera sur de la Acrópolis y destaca por su graderío semicircular, su excelente acústica y su fachada monumental revestida de mármol.

    Durante siglos, el edificio acogió conciertos, recitales y representaciones musicales. Hoy, sigue en uso y forma parte del prestigioso Festival de Atenas, que cada verano devuelve la música al corazón de este antiguo recinto.

  • Puerta Beulé:
    Los romanos construyeron esta puerta en el siglo III d.C. con el fin de facilitar la defensa del acceso occidental del recinto, especialmente durante tiempos de inestabilidad. Situada sobre la escalinata original y al pie de los Propileos, la puerta formaba parte de un sistema defensivo erigido tras las invasiones germánicas. Su nombre actual honra al arqueólogo que la sacó a la luz tras siglos de enterramiento.
  • Pedestal de Agripa:
    Nada más entrar, encontramos un pedestal monumental del siglo II a.C., que sostenía una estatua de bronce dedicada a un benefactor desconocido. Décadas después, en el siglo I a.C., colocaron sobre él una cuadriga de bronce que representaba al general romano Marco Vipsanio Agripa, yerno y mano derecha del emperador Augusto.

    El pedestal se alza junto a los Propileos, en el acceso occidental de la Acrópolis, y mide unos 8 metros de altura. Tallado en piedra caliza y revestido de mármol, aún conserva inscripciones que mencionan las ofrendas y los honores concedidos. Aunque las estatuas originales ya no se conservan, por el tamaño del pedestal nos podemos hacer una idea del espacio que ocupaban.

     

  • Templo de Atenea Niké:
    El templo fue construido hacia el año 427 a.C., durante la guerra del Peloponeso, para honrar a la diosa de la victoria. Lo levantaron sobre un bastión en la esquina suroeste de la Acrópolis, justo al lado de los Propileos, desde donde domina la entrada principal a la ciudad. El templo, de estilo jónico y pequeño en tamaño, simbolizaba la esperanza de una victoria duradera sobre los enemigos de Atenas. En su interior, los ciudadanos rendían culto a una imagen de Atenea sin alas, para que, según la tradición, la diosa no pudiera abandonar la ciudad.

     

  • Propileos:
    El arquitecto Mnesicles diseñó los Propileos en el siglo V a.C., por encargo de Pericles, como monumental entrada a la Acrópolis. Los constructores comenzaron la obra en el año 437 a.C., pero no llegaron a completarla debido al estallido de la guerra del Peloponeso.

    La estructura combina columnas dóricas e interiores jónicos, y divide el acceso en varios pasos, tanto para peatones como para carros. Los Propileos nunca fueron terminados.

  • Base de la Estatua de Atena:
    En esta zona se encontraba la base que sustentó a Atenea Promachos, una colosal estatua de bronce atribuida a Fidias, datada aproximadamente entre el 465 y el 455 a.C. Esta escultura funcionaba como un ex-voto monumental y un emblema de la hegemonía ateniense tras las Guerras Médicas. Las estimaciones métricas sitúan la altura de la escultura en aproximadamente 15 a 17 metros, incluyendo su pedestal. La punta de su lanza y el cimero de su casco eran discernibles desde el Cabo Sunión, sirviendo como un punto de referencia para la navegación en el Golfo Sarónico. La estatua original fue trasladada a Constantinopla en el siglo V d.C. y, según fuentes históricas, destruida durante el saqueo de la ciudad en 1.204 d.C. por los cruzados.
  • Antiguo templo de Atenea:
    El Antiguo Templo de Atenea, conocido también como el Hecatompedon, se erigió en el siglo VI a.C. para venerar a Atenea Polias, la protectora de la ciudad. El templo era de estilo dórico arcaico y considerable tamaño. En su interior se encontraba la xoanon, una antigua y sagrada estatua de madera de Atenea, a la que los ciudadanos rendían culto. Fue destruido en el año 480 a.C., durante el saqueo persa de la Acrópolis, al inicio de las Guerras Médicas.
  • Erecteón:
    El Erecteión fue construido entre el 421 y el 406 a.C., durante el periodo final de la Guerra del Peloponeso. Lo levantaron en el lugar más sagrado de la colina, donde, según la mitología, tuvo lugar la disputa entre Atenea y Poseidón por el patrocinio de la ciudad. Este templo de estilo jónico y diseño asimétrico, simbolizaba la unión de diversos cultos y reliquias sagradas. En su interior, los atenienses rendían homenaje a Atenea Polias, Poseidón-Erecteo, y a figuras míticas como Cécrope y Erictonio.Una de sus características más distintivas es la Tribuna de las Cariátides, un pórtico donde seis figuras femeninas esculpidas que sostienen el edificio.
  • Partenón:
    El Partenón, la joya indiscutible de la Acrópolis de Atenas, fue construido entre el 447 y el 432 a.C., durante la cúspide de la Edad de Oro de Atenas, bajo la dirección de Pericles. Lo concibieron Ictino y Calícrates como arquitectos, y Fidias supervisó toda la decoración escultórica. Se alza junto al antiguo Templo de Atenea, mostrando el renacer de Atenas tras su victoria ante los Persas. El templo es de estilo dórico, aunque incorporó elementos jónicos. Sus proporciones, basadas en relaciones matemáticas y ópticas, dan la ilusión de perfección, corrigiendo distorsiones visuales con técnicas como la éntasis en las columnas y la curvatura del estilóbato.

    En su interior, el Partenón albergaba la colosal estatua de Atenea Partenos, obra de Fidias, de aproximadamente 12 metros de altura, recubierta de oro y marfil. Exteriormente, los frisos, metopas y frontones del templo cuentan mitos cruciales y eventos históricos, como la procesión de las Panateneas y la Gigantomaquia.El templo fue destruido en el año 1.687 d.C., durante la Guerra de Morea entre la República de Venecia y el Imperio Otomano. Los otomanos lo usaron de polvorín, y un proyectil veneciano lo hizo explotar.Hoy en día lo vemos en ruinas y las obras de restauración llevan años estancadas. Los frisos se reparten entre el Museo de Acrópolis de Atenas, el Museo Británico de Londres, el Museo del Louvre y el Kunsthistorisches Museum de Viena.

  • Santuario de Zeus Polieo:
    En la vertiente este de la Acrópolis de Atenas, en una zona menos visible que los grandes templos, se encontraba el Santuario de Zeus Polieo, el «Zeus de la Ciudad». Hoy en día, sus restos son casi imperceptibles, aunque su existencia revela la complejidad de los cultos religiosos en la Acrópolis.
  • Templo de Roma y Augusto:
    El Templo de Roma y Augusto se erigió en la Acrópolis de Atenas en el siglo I a.C., probablemente alrededor del 27 a.C. o poco después, durante el reinado de Augusto. Se situaba al este del Partenón, en una posición prominente pero sin eclipsar al templo principal de Atenea. Este pequeño templo circular, de estilo monóptero tiene una columnata circular que rodea una cella. Estaba dedicado al culto de la diosa Roma, personificación del estado romano, y al emperador Augusto, divinizado en vida por su papel en el establecimiento de la Pax Romana. Aunque hoy solo quedan sus cimientos y algunos fragmentos, su presencia en la Acrópolis testifica la compleja interacción entre la antigua Grecia y el ascenso de la nueva hegemonía romana.
  • Museo de la Acrópolis:
    Este museo fue inaugurado en 2.009, reemplazando a un museo más pequeño ubicado en la propia colina. Tuvimos la oportunidad en junio de ese año de visitarlo durante los primeros días.Este museo, diseñado por el arquitecto Bernard Tschumi integra la luz natural y la transparencia para mostrar el Acrópolis. Su estructura de tres niveles permite a los visitantes recorrer cronológicamente la historia de la colina sagrada, desde los periodos arcaico y clásico hasta la antigüedad tardía y el periodo romano. En su interior, el museo exhibe esculturas originales del Partenón, incluyendo fragmentos del friso, metopas y frontones, junto con las cariátides del Erecteión (cinco de las seis originales, la sexta se encuentra en el Museo Británico). La planta superior, en particular, está diseñada para replicar las dimensiones del Partenón, ofreciendo una perspectiva única de cómo se veían los frisos y frontones en su ubicación original.

Pnyx

El Pnyx es una colina caliza al oeste de acrópolis donde se reunía la asamblea de Atenas desde el siglo VI a. C. Este espacio ahora cubierto de árboles, albergaba diferentes escenarios de la vida e historia ateniense:

  • Asamblea:
    En este lugar los ciudadanos atenienses ejercían directamente su poder. Se reunían regularmente, al menos cuarenta veces al año, para debatir y votar sobre leyes, políticas exteriores, declaraciones de guerra y otras decisiones cruciales que afectaban la vida de la polis. La colina podía albergar entre 6.000 y 13.000 atenienses que se sentaban en las gradas de piedra excavadas en la roca. Un elemento principal era el bema, una plataforma de orador tallada en la roca, desde donde figuras como Pericles, Demóstenes o Temístocles se dirigían a la asamblea.
  • Colina de las Ninfas:
    La Colina de las Ninfas se eleva al oeste del Pnyx. Esta colina albergó en la antigüedad santuarios y cultos dedicados a las Ninfas, deidades menores asociadas con la naturaleza, las fuentes y los árboles. A lo largo de los siglos, la colina también sirvió como un punto estratégico para la observación astronómica. En su cima, se encuentra hoy el Observatorio Nacional de Atenas, fundado en 1.842 d.C.Desde su cumbre, los visitantes pueden contemplar una vista panorámica que abarca la Acrópolis, el Ágora, el Templo de Zeus Olímpico y el golfo Sarónico. Poco queda ya del santuario.
  • Santuario de Pan:
    Los atenienses dedicaron este pequeño santuario al dios Pan a principios del siglo V a.C., tras la batalla de Maratón. Según la tradición, Pan había ayudado a los atenienses a sembrar el pánico entre las filas enemigas, y como agradecimiento, construyeron su lugar de culto en una gruta natural al este del Pnyx.
  • Tumba de Cimón:
    Cimón fue un estadista y general ateniense nacido en el año 510 a.C. Desempeñó un papel crucial en la política ateniense durante el periodo inmediatamente posterior a las Guerras Médicas, liderando la Liga de Delos y defendiendo una política de cooperación con Esparta. Los arqueólogos han excavado en el lugar restos que indican un enterramiento monumental, aunque la atribución definitiva a Cimón sigue siendo un tema.
  • Eptatrono:
    El Eptathronon es una terraza rocosa con siete asientos tallados, posiblemente un lugar de reunión, culto o juicio, vinculado a la Madre de los Dioses y con una rica historia que incluye inscripciones antiguas y tumbas.
  • Prisión de Sócrates:
    Tradicionalmente, se ha identificado estas celdas excavadas en la roca caliza con la prisión de Sócrates. Sin embargo, las investigaciones arqueológicas indican que la verdadera prisión estatal de Atenas, llamada Desmoterion, se encontraba en el suroeste del Ágora Antigua. Construyeron este edificio a mediados del siglo V a.C. y lo utilizaron para detener a los acusados durante los juicios y a los condenados a muerte mientras esperaban su ejecución.
  • Monumento de Filopapo:
    El Monumento de Filopapo se alza en la cima de la Colina de las Musas, al suroeste de la Acrópolis de Atenas. No es un monumento griego clásico, sino un mausoleo romano construido entre el 114 y el 116 d.C. Fue erigido en honor de Cayo Julio Antíoco Filopapo, un influyente príncipe sirio que sirvió como cónsul en Roma y gozó de una notable carrera como benefactor en Atenas, obteniendo la ciudadanía ateniense.El monumento estaba hecho de mármol y presentaba originalmente una rica decoración arquitectónica y escultórica. Aunque hoy lo vemos en un estado fragmentario, los restos muestran una fachada que incluía nichos y relieves. Un relieve central representaba a Filopapo como un cónsul romano a caballo, y otro, más grande, mostraba su procesión triunfal. La parte superior albergaba una gran estatua sedente del propio Filopapo.

Ágora

El ágora de Atenas ocupa un amplio espacio al norte del acrópolis donde de ubicaron los edificios públicos destinados a la actividad política, administrativa, comercial y social, además de lugar donde de impartía justicia. En este lugar podemos encontrar los siguientes puntos de interés:

  • La Estoa de Átalo:
    se erige en el lado este del Ágora Antigua de Atenas. Originalmente construida entre el 159 y el 138 a.C. por el rey Átalo II de Pérgamo, como un regalo a la ciudad donde había estudiado. La Estoa de Átalo era particularmente grande, con dos pisos de altura y una longitud de más de 115 metros. Presentaba columnas dóricas en el exterior de la planta baja y jónicas en el interior, con columnas de estilo pergamenio en el piso superior. El edificio fue destruido por los hérulos en el 267 d.C., y sus ruinas permanecieron en el olvido durante siglos.

    Sin embargo, en el siglo XX, gracias a la financiación de John D. Rockefeller Jr., la Estoa fue completamente reconstruida entre 1.953 y 1.956. Esta reconstrucción utiliza materiales similares y permite a los visitantes experimentar la escala y la función de una estoa antigua.Hoy en día, la Estoa de Átalo alberga el Museo del Ágora Antigua, que exhibe una colección de objetos encontrados en las excavaciones del Ágora.

  • Biblioteca de Panteno:
    Esta biblioteca se encuentra al sur Estoa de Átalo. y se puede observar mejor desde fuera, desde la calle del Foro Romano. Fue construida entre los años 98 y 102 d.C. por un ciudadano ateniense llamado Tito Flavio Pantenoquien que la dedicó a Atenea Arquegetis, al emperador Trajano y al pueblo de Atenas. Este edificio no era solo un almacén de papiros, sino un centro de conocimiento público. Su diseño incluía una gran sala de lectura, un patio porticado y varias habitaciones de almacenamiento para los rollos. Los arqueólogos han descubierto inscripciones que indican las estrictas normas de funcionamiento de la biblioteca: los libros no podían ser retirados y debían ser devueltos diariamente al bibliotecario al cierre.
  • Estoa Media:
    La Estoa Media fue construida alrededor del año 180 a.C., convirtiéndose en una de las estructuras más grandes y centrales del ágora. Su nombre proviene de su posición, dividiendo el Ágora en dos secciones y conectando las áreas este y oeste de la plaza. Con una longitud de aproximadamente 147 metros, la Estoa Media presentaba dos grandes columnatas dóricas, una en cada lado largo, y carecía de habitaciones interiores, a diferencia de otras estoas. Su propósito principal era crear un vasto espacio techado y abierto, que funcionaba como un gran paseo público. Los atenienses la utilizaban para transacciones comerciales, reuniones informales, paseos y discusiones filosóficas, convirtiéndola en un animado centro de actividad cotidiana.
  • Odeón de Agripa:
    El Odeón de Agripa se alzaba en el centro del Ágora Antigua de Atenas, construido alrededor del 15 a.C. por Marco Vipsanio Agripa, yerno y colaborador del emperador Augusto. Este imponente edificio fue un regalo de Agripa a la ciudad de Atenas. Originalmente, el Odeón funcionaba como una sala de conciertos y un espacio para representaciones musicales y concursos de oratoria.

    Podía albergar a aproximadamente mil espectadores, sentados en gradas semicirculares que rodeaban un escenario. Su diseño incorporaba elementos arquitectónicos romanos, como un techo de madera de gran envergadura que cubría todo el espacio, una hazaña de ingeniería para la época. La fachada norte del Odeón estaba adornada con estatuas colosales de Gigantes y Tritones, que servían como cariátides, sosteniendo el entablamento de un pórtico. Estas figuras fueron reutilizadas posteriormente en la reconstrucción de la Estoa de los Gigantes, que se erigió sobre los restos del Odeón tras su destrucción parcial en el siglo III d.C.

  • Templo de Ares:
    El Templo de Ares se ubicaba en la parte norte del Ágora, por tanto no fue construido originalmente en este lugar. Originalmente, este templo dórico y períptero fue edificado en el siglo V a.C., probablemente en la década del 430 a.C. Posteriormente, lo reconstruyeron en el Ágora sobre cimientos romanos, probablemente durante la época del emperador Augusto, a finales del siglo I a.C. Además, sirvió como una ofrenda de agradecimiento a Ares y al propio Augusto.Aunque hoy solo quedan sus cimientos y fragmentos dispersos de su estructura de mármol.

  • Altar de los Doce Dioses:
    El Altar de los Doce Dioses, o de los Doce Olímpicos, funcionaba como uno de los puntos más sagrados y topográficamente significativos de Atenas. Entre los años 522 y 521 a.C., Pisístrato, hijo del tirano Hipias, lo erigió en honor a los principales dioses del panteón olímpico. Este altar no solo actuaba como centro de culto, sino que también marcaba el punto cero desde el que se medían las distancias entre Atenas y otras ciudades griegas. Los caminos principales de la ciudad convergían en este lugar, que se convirtió en un auténtico centro del mundo ateniense. Viajeros y mensajeros comenzaban o finalizaban aquí sus trayectos, mientras que los atenienses lo utilizaban para juramentos públicos o para buscar refugio en casos de persecución, ya que la tradición lo reconocía como un espacio inviolable.

    Los arqueólogos han descubierto los cimientos de este altar rectangular de mármol. Aunque no era una estructura grandiosa como un templo, su importancia radicaba en su función ritual y cívica.

  • Templo de Afrodita Urania:
    El Templo de Afrodita Urania estaba dedicado a Afrodita Urania, la «Afrodita Celestial», una visión de la diosa que representaba el amor puro, espiritual y cósmico, en contraste con Afrodita Pandemos, que simbolizaba el amor carnal y popular. Este santuario era considerado de gran antigüedad, posiblemente datando del siglo V a.C. o incluso antes. Los arqueólogos han identificado sus cimientos y restos, que sugieren que era un templo de proporciones modestas, quizás con una planta períptera. Pausanias, el geógrafo antiguo, menciona en sus escritos que el templo albergaba una estatua de Afrodita Urania esculpida por Fidias en mármol de Paros .
  • Hefestión:
    El Templo de Hefesto fue construido en estilo dórico entre el 449 y el 415 a.C.. Es el templo griego clásico mejor conservado en Grecia. Su excelente estado de conservación se debe en gran parte a que se convirtió en una iglesia cristiana dedicada a San Jorge alrededor del siglo VII d.C., lo que evitó su desmantelamiento para reutilizar sus materiales.
  • Templo de Apolo Patroos:
    El Templo de Apolo Patroos estaba dedicado a Apolo Patroos, que significa «Apolo Paterno» o «Apolo Ancestral». Este aspecto del dios protegía a la raza jonia y, por extensión, a los atenienses. Construyeron el templo a mediados del siglo IV a.C. sobre los restos de un templo arcaico anterior, destruido durante la invasión persa del 480 a.C. El diseño del templo clásico seguía el estilo jónico, con cuatro columnas en la fachada. La cella, o sala principal, albergaba una estatua de culto del dios.Hoy en día, solo quedan los cimientos y algunos fragmentos dispersos.

  • Monumento de los Héroes Epónimos:
    Construido en el siglo IV a.C., consistía en una larga base de mármol que sostenía diez estatuas de bronce. Cada una de estas estatuas representaba a un héroe, una figura mítica que dio su nombre a una de las diez tribus en las que Clístenes reorganizó la ciudadanía ateniense alrededor del año 508 a.C. Las estatuas de los héroes como Erecteo, Egeo, Pandión o Acamante recordaban a los ciudadanos su pertenencia y la estructura fundamental de su gobierno democrático.Hoy en día, solo quedan los cimientos y fragmentos del basamento de mármol..
  • Desmoterion:
    Construido a mediados del siglo V a.C. y funcionaba principalmente como un lugar de detención temporal para acusados y condenados esperando la muerte. Era un edificio modesto, con un patio central rodeado de pequeñas celdas. Los arqueólogos han encontrado sus cimientos y restos, que sugieren una construcción funcional más que monumental. El prisionero más famoso que estuvo recluido aquí fue Sócrates, quien en el año 399 a.C. ingirió la cicuta en este lugar tras ser condenado a muerte.

Ágora romana

El Ágora Romana de Atenas representa un capítulo posterior en la historia urbana de la ciudad, construida y desarrollada principalmente bajo el dominio del Imperio Romano. Se localiza al este del Ágora Griega y funcionó como el nuevo centro administrativo y comercial durante el período imperial.

Su construcción comenzó a finales del siglo I a.C., bajo el patrocinio del emperador Augusto. En este lugar podemos encontrar los siguientes puntos de interés:

  • Puerta de Atenea Arqueguétida:
    La Puerta de Atenea Arquegetis se alza como la monumental entrada occidental del Ágora Romana de Atenas. Fue construida en el año 11 a.C., y se considera un regalo del emperador Augusto o de su yerno Agripa a la ciudad. Sirvió como el acceso principal a este nuevo centro administrativo y comercial. Esta imponente puerta está hecha de mármol pentélico y presenta un diseño de cuatro columnas dóricas que sostienen un entablamento. Una inscripción dedicatoria en su dintel honra a Atenea Arquegetis, la diosa patrona de Atenas.Hoy en día, la puerta se mantiene en un estado de conservación notable, ofreciendo una de las imágenes más reconocibles del Ágora Romana.
  • Foro:
    Aunque se le conoce popularmente como «Ágora Romana», su función y diseño eran muy similares a los foros que se construían en otras ciudades del Imperio Romano. Sirvió como un nuevo centro administrativo y comercial, complementando y, en algunos aspectos, reemplazando las funciones del Ágora Griega.
  • Torre de los Vientos:
    En el siglo I a.C., el astrónomo sirio Andrónico de Cirro levantó la Torre de los Vientos, considerada la primera estación meteorológica del mundo y el reloj público más sofisticado de la Antigüedad. Esta estructura octogonal de mármol reunía varias funciones para indicar tanto la hora como la información meteorológica. Cada una de sus ocho caras se orientaba hacia un punto cardinal y mostraba un relieve con la deidad del viento correspondiente a esa dirección.
  • Biblioteca de Adriano:
    La Biblioteca de Adriano, situada al norte del Ágora Romana, fue construida por el emperador romano Adriano en el año 132 d.C. Este complejo no era solo una biblioteca en el sentido moderno, sino un centro cultural multifuncional. Presentaba un diseño con un gran patio central rodeado por un peristilo. En el lado este del patio se encontraba la sala principal de lectura y almacenamiento de papiros, con nichos en las paredes para los rollos. Los otros lados del complejo albergaban salas de conferencias, aulas y, posiblemente, jardines y piscinas. La fachada principal de la biblioteca, que daba al Ágora Romana, estaba adornada con una columnata de mármol y una puerta monumental.Gran parte de la Biblioteca fue destruida por invasiones posteriores, especialmente la de los hérulos en el 267 d.C. Las excavaciones han revelado los restos de sus muros, columnas y pavimentos.

Cerámico

Los atenienses desarrollaron el área del Cerámico como barrio de alfareros, gracias a su proximidad al río Erídano y a la calidad de su arcilla. Con el tiempo, el lugar se transformó en una de las necrópolis más importantes de la ciudad.

A partir del siglo VI a.C., comenzaron a enterrar a sus ciudadanos en esta zona, especialmente a los caídos en combate, quienes recibían sepulturas monumentales a lo largo de la Vía Sagrada. También instalaron allí el Dípilon, la principal puerta de entrada a la ciudad desde el noroeste.

Hoy, el yacimiento del Cerámico conserva restos de tumbas, esculturas funerarias, partes de las murallas y vestigios de la vida cotidiana.

Museo Arqueológico Nacional Atenas

El Museo Arqueológico Nacional de Atenas es el museo arqueológico más grande de Grecia. Se encuentra en el centro de Atenas, en el barrio de Exarchia, en un edificio neoclásico que fue construido entre 1.866 y 1.889 d.C.

El museo alberga más de 20.000 objetos y hallazgos arqueológicos de toda Grecia, organizados cronológicamente en varias secciones temáticas.

  • Antigüedades Prehistóricas: Incluye piezas únicas de las civilizaciones que florecieron en el mar Egeo desde el VII milenio hasta alrededor del 1050 a.C., con hallazgos de los periodos Neolítico, Cicládico y Micénico. Destacan piezas como la famosa Máscara de Agamenón, artefactos de las excavaciones de Santorini y el mecanismo de Anticitera.
  • Escultura: Una colección impresionante de escultura griega desde el siglo VII a.C. hasta el siglo V d.C., mostrando la evolución del arte escultórico griego.
  • Cerámica y Artes Menores: Una vasta colección de vasijas, ánforas y otros objetos de cerámica que ilustran la creatividad y el arte de los alfareros griegos a lo largo de los siglos.
  • Bronces: Considerada una de las mejores colecciones de objetos de bronce del mundo, con piezas destacadas como el Joven Jinete de Artemision y el Dios del Cabo Artemision (posiblemente Zeus o Poseidón).
  • Antigüedades Egipcias y de Oriente Próximo: Aunque el foco principal es Grecia, el museo también cuenta con una importante colección de objetos del antiguo Egipto y de Chipre.
  • Epigrafía: El museo también alberga el Museo Epigráfico, con una de las mejores colecciones de inscripciones del mundo.

Linterna de Lisícrates

Fue construido en el año 334 a.C. por un rico ciudadano ateniense llamado Lisícrates. Es un monumento corégico, es decir, celebraba el éxito de un corego, un ciudadano adinerado que financiaba los coros para los concursos dramáticos o musicales de Atenas y entrenaba a los intérpretes. Si su coro ganaba la competición, se le otorgaba un trípode de bronce como premio, y el corego a menudo construía un monumento para exhibirlo.

La Linterna de Lisícrates es un pequeño monumento circular de mármol pentélico, rematado con una delicada cúpula. En la parte superior, un friso muestra escenas de la leyenda de Dioniso y los piratas tirsénicos. Lisícrates lo erigió como pedestal para el trípode de bronce que recibió tras la victoria de su coro de niños.

Área de templos romanos

Al este del Acrópolis se construyó en el periodo romano un área para las divinidades romanas. En este lugar podemos encontrar los siguientes puntos de interés:

  • Arco de Adriano:
    El Arco de Adriano fue construido alrededor del 131 d.C., probablemente en honor al emperador Adriano, que benefició enormemente a Atenas durante su reinado. Este monumento de mármol pentélico presenta un diseño único que lo distingue de los arcos de triunfo puramente romanos. Su estructura de dos pisos combina elementos arquitectónicos tanto griegos como romanos. La fachada que mira hacia la Acrópolis lleva una inscripción en griego que reza: «Esta es Atenas, la antigua ciudad de Teseo». En contraste, la fachada que mira hacia el Templo de Zeus Olímpico y el barrio de Adrianópolis (la nueva ciudad construida por Adriano) exhibe otra inscripción: «Esta es la ciudad de Adriano y no de Teseo». Esta doble inscripción sugiere marcar la división entre el viejo centro de la polis griega y el nuevo distrito imperial.
  • Templo de Zeus Olímpico:
    Los tiranos atenienses iniciaron la construcción de este templo en el siglo VI a.C. Sin embargo, tras la caída de la tiranía abandonaron el proyecto y los enormes cimientos quedaron incompletos durante más de trescientos años. Fue el rey Antíoco IV Epífanes de Siria retomó el proyecto en el siglo II a.C., pero tras su muerte, la obra se detuvo nuevamente. Finalmente, fue el emperador romano Adriano la completó en el año 132 d.C., casi 650 años después de su inicio. Adriano dedicó el templo al panteón olímpico y colocó una gigantesca estatua de Zeus, hecha de oro y marfil, en su cella, junto a una estatua de sí mismo. El Templo de Zeus Olímpico era un templo de dimensiones extraordinarias, con 104 columnas corintias, de las cuales solo 15 permanecen hoy en pie.
  • Templo de Apolo Delfinio:
    El Templo de Apolo Delfinio se cree que data del periodo Arcaico, aproximadamente entre el 600 y el 480 a.C. Estaba construido con piedra caliza porosa y presentaba decoraciones de mármol. La importancia de este templo trascendía lo puramente religioso, ya que albergaba también un tribunal de justicia. Aquí se juzgaban casos de homicidio. Tanto el templo como el tribunal y otros edificios cercanos fueron demolidos alrededor del año 258 d.C., cuando el emperador Valeriano construyó una muralla para proteger la ciudad de las incursiones de godos y hérulos. Posteriormente, las excavaciones realizadas en los años 50 y 60 del siglo XX d.C. revelaron sus restos. Hoy, todavía es posible observar parte de estas estructuras arqueológicas.
  • Templo de Cronos y Rea:
    Este santuario estaba dedicado a dos de las deidades más antiguas del panteón griego: Cronos, titán del tiempo y padre de Zeus, y Rea, su hermana y esposa, titánide de la fertilidad y madre de los dioses olímpicos. Los restos arqueológicos del templo son escasos, y su ubicación exacta no siempre se distingue de otros santuarios cercanos. Sin embargo, las fuentes antiguas mencionan este lugar, lo que subraya la diversidad del culto en Atenas.

Liceo de Aristóteles

El Liceo de Aristóteles, o Lykeion, fue uno de los gimnasios más famosos de la antigua Atenas. Alcanzó renombre porque Aristóteles fundó allí su escuela, la Escuela Peripatética, alrededor del 335 a.C. Originalmente, el Liceo funcionaba como gimnasio público y lugar de entrenamiento militar, dedicado al dios Apolo Licio, de cuyo nombre deriva. Contaba con pistas de atletismo, baños y paseos porticados.

En el 86 a.C., el general romano Sila destruyó el sitio, y sus restos permanecieron ocultos durante siglos. Las excavaciones arqueológicas de la década de 1990 recuperaron parte del lugar. Hoy, los visitantes pueden recorrer los vestigios de sus cimientos, patios y una de las palestras.

Mausoleo de Heinrich Schliemann

El Mausoleo no es una ruina antigua, sino una tumba moderna en el Primer Cementerio de Atenas. A finales del siglo XIX, lo levantaron para albergar los restos de Heinrich Schliemann, el famoso arqueólogo alemán que murió en 1890.

Schliemann resultó una figura controvertida en la arqueología. Tras amasar una gran fortuna en los negocios, dedicó su vida a demostrar la veracidad histórica de los poemas homéricos. Sus excavaciones en Troya y Micenas revolucionaron el estudio de la Edad del Bronce griega, aunque muchos especialistas cuestionaron sus métodos por la falta de rigor científico.

El arquitecto Ernst Ziller diseñó el mausoleo. Su estilo evoca de forma deliberada la arquitectura de la Grecia clásica y, en particular, la de la civilización micénica que Schliemann ayudó a descubrir. El monumento se presenta como un templo dórico y lo corona un relieve en el friso con escenas de la Ilíada. Una inscripción en el frontispicio proclama: «Para el héroe Schliemann».

Para facilitar la visita hemos creado este mapa para dispositivos móviles con los puntos descritos en el artículo.

Visita nuestra sección Sobre los mapas para saber cómo utilizar este mapa desde tu dispositivo móvil.

CÓMO LLEGAR

Atenas se presenta como un destino accesible y fascinante gracias al enorme interés que despiertan su cultura, su historia y su vibrante vida urbana. La ciudad combina el legado histórico con la energía de una capital moderna.

Llegar desde el aeropuerto internacional Eleftherios Venizelos al centro resulta sencillo y cómodo. El autobús conecta directamente con las principales zonas de la ciudad por solo 10 €, ideal para quienes buscan una opción económica. Quienes prefieren mayor rapidez y comodidad pueden optar por un taxi con tarifa fija de 40 €, que lleva al viajero directamente hasta su alojamiento. Además, el metro enlaza el aeropuerto con varias estaciones clave, lo que ofrece una alternativa práctica y eficiente para moverse sin complicaciones.

ALOJAMIENTO EN ATENAS

Atenas es un destino de primer orden y ofrece una amplia variedad de alojamientos. El viajero encuentra opciones económicas, como albergues desde 11 €, y alternativas de lujo, con hoteles desde 200 €. Cada barrio se adapta a una necesidad distinta: céntricos para turistas, tranquilos para familias y vibrantes para jóvenes. Los precios cambian según la temporada, aunque el invierno resulta la opción más asequible.

Para una mejor experiencia Plaka o Syntagma son ideales por su ubicación, mientras que Koukaki o albergues son perfectos para ahorrar.

NUESTRA VISITA

Visitar Atenas es un sueño hecho realidad para los amantes de la historia y la arqueología. La ciudad es un fascinante contraste, donde el pasado clásico y el bullicio moderno coexisten, convirtiendo cada visita en un auténtico viaje en el tiempo.

A pesar de la masificación y el calor del verano, Atenas conserva una magia especial. Pasear por el Ágora o el Pnyx es como caminar sobre las huellas del pasado. Sientes esos lugares, personajes históricos entregaron sus vidas y sus sueños por la ciudad que los vio nacer.

Cuando el sol comienza a caer, la zona peatonal que rodea la Acrópolis cobra vida y se llena de un agradable frescor. La silueta iluminada del Partenón anuncia el fin del día, pero Atenas sigue más viva que nunca.

Si dispones de tiempo para conocer todo el país, revisa nuestro artículos sobre otros interesantes lugares en Grecia.

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