La Ciudad Prohibida, en chino 紫禁城, ha sido el palacio de la monarquía China durante casi 500 años. Los emperadores de las dinastías Ming y Qing hicieron el lugar su residencia oficial así como el centro político y ceremonial de su imperio. Este lujoso y enorme complejo fue el hogar y corte de veinticuatro emperadores y el doloroso refugio del último emperador.
UBICACIÓN
La Ciudad Prohibida se encuentra en el centro de la ciudad de Pekín, al noreste de la actual china en el continente asiático.
HISTORIA
Cuando Zhu Yuanzhang expulsó del poder a la dinastía mongola Yuan en el año 1.368 d. C. y se proclamó emperador con el nombre de Hongwu, protagonizó uno de los ascensos más extraordinarios de la historia: el de un campesino que llegó a convertirse en uno de los hombres más poderosos de su tiempo y fundador de la dinastía Ming. Como una de sus primeras medidas, ordenó destruir los antiguos palacios mongoles de Pekín y trasladó la capital imperial a Nankín. Tras su muerte, su hijo Zhu Di ascendió al trono con el nombre de Yongle y decidió devolver la capital del imperio a Pekín.
Sobre los restos del antiguo palacio imperial, el emperador Yongle ordenó en 1.406 d.C. la construcción de la Ciudad Prohibida. Como indica su nombre, se trataba de un recinto al que únicamente se podía acceder con la autorización expresa del emperador. Las obras se prolongaron durante catorce años y movilizaron a cerca de un millón de trabajadores. Para su construcción se emplearon los mejores materiales disponibles en el imperio, entre ellos madera de Phoebe zhennan y mármoles extraídos de prestigiosas canteras.
Durante los siguientes 224 años, la Ciudad Prohibida fue la residencia de los emperadores de la dinastía Ming. En 1.644 d.C., Pekín fue conquistada por el líder rebelde Li Zicheng, quien se proclamó emperador y fundó la efímera dinastía Shun. Su gobierno apenas duró unas semanas. El general Wu Sangui, antiguo comandante de los Ming, solicitó la ayuda del ejército manchú para derrotar a Li Zicheng y recuperar la capital. Sin embargo, tras la victoria, los manchúes consolidaron su propio dominio sobre China e instauraron la dinastía Qing bajo el emperador Shunzhi. El nuevo régimen restauró las zonas dañadas de la Ciudad Prohibida y adaptó parte de su simbología y decoración a la nueva dinastía gobernante.
La Ciudad Prohibida sufrió posteriormente los efectos de algunos de los conflictos más importantes del siglo XIX. Durante la Segunda Guerra del Opio, en 1.860 d.C., y la rebelión de los bóxer, en 1.900 d.C, el complejo fue ocupado y saqueado primero por las tropas británicas y francesas y, posteriormente, por la Alianza de las Ocho Naciones.
A comienzos del siglo XX d.C., el pequeño Puyi fue proclamado emperador con el nombre de Xuantong a la edad de tres años. Sin embargo, tras la Revolución de 1.911 d.C., se vio obligado a abdicar cuando apenas contaba con seis años. El acuerdo de abdicación le permitió continuar residiendo en la Ciudad Prohibida, aunque despojado de toda autoridad política. Finalmente, un golpe de Estado en 1.924 d.C. puso fin a su estancia en el palacio, cerrando definitivamente la etapa de la Ciudad Prohibida como residencia imperial tras haber albergado a veinticuatro emperadores de las dinastías Ming y Qing.
Durante la invasión japonesa de China, el gobierno organizó el traslado de miles de obras de arte y objetos de valor para proteger el extraordinario patrimonio conservado en el complejo palaciego. Finalizada la guerra, buena parte de estas colecciones regresó a Pekín, mientras que otra parte fue trasladada a Taiwán. En la actualidad, la Ciudad Prohibida constituye el principal atractivo turístico de Pekín y, desde 1.987, forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
QUE VER EN LA CIUDAD PROHIBIDA
El complejo de la Ciudad Prohibida ocupa en la actualidad una extensión de 720.000 metros cuadrados y contiene 980 edificios. Un foso de 50 metros de ancho y una muralla de 8 metros de altura y casi 4 kilómetros de perímetro protegen la Ciudad. Existen 4 puertas de acceso, una en cada punto cardinal del rectángulo que forma todo el conjunto en orientación norte-sur. Frente al acceso por el sur se encuentra la enorme plaza de Tiananmén, famosa por las trágicas manifestaciones estudiantiles de 1.989 d.C.
El horario de visita es de 8.30 a 17 horas durante los meses de abril a octubre, y de 8.30 a 16.30 horas desde noviembre a marzo. Los lunes el recinto está cerrado a las visitas. El precio de la entrada depende también si es temporada alta o baja, de modo que tiene un coste de 60 yuanes, algo menos de 8€, de abril a octubre y de 40 yuanes, sobre los 5€, de noviembre a marzo. Se puede obtener información actualizada en la Web oficial del Museo de la Ciudad Prohibida.
La visita a la Ciudad Prohibida dura al menos media jornada, dependiendo el tiempo que queramos dedicarle a cada parte. El acceso con silla de ruedas o carros de bebé es posible aunque tal vez no tengamos acceso a todos los lugares.
Los puntos más interesantes para la visita son:
Puerta de Tiananmén
Construida en 1.420 d.C., fue originalmente llamada Puerta de la Paz Celestial, tomando su actual nombre al ser la puerta exterior a las murallas más cercana a la plaza de Tiananmén. En ella el Mao Tse Tung (Mao Zedong) proclamó la Republica Popular China el 1 de octubre de 1.949 d.C. A día de hoy una enorme foto del líder chino cuelga de la puerta junto los lemas «viva la República Popular China» y «viva la unidad de los pueblos del mundo».
- Puerta de Tiananmén
- Foto y lemas de Mao Tse Tung
Puerta del SUR
Esta puerta es el único acceso para los turistas y lugar donde obtener las entradas. La puerta fue construida entre 1.407 y 1.420 d.C. junto al conjunto de la Ciudad Prohibida con la intención de atravesar la muralla y proteger el acceso. Para ello, cuenta con una enorme construcción de treinta metros de altura y cinco torres. La torre central tiene 60 metros de largo y 25 metros de ancho. Cinco puertas dan acceso la ciudad, estando la central y mayor de ellas solo destinada al emperador. Esta puerta recibe el nombre de la puerta del Midi. A día de hoy el acceso se realiza por las tres puertas centrales.
- Puerta
- Puerta de midi
- Torre central
- Torre lateral
Puerta de la Armonía suprema
Una vez dentro nos encontramos con un enorme espacio abierto de 10.000 metros cuadrados atravesado por el río dorado que podemos cruzar a través de cinco puentes blancos decorados con dragones y grullas. Al igual que la puerta, el central estaba destinado solo al emperador. Al fondo la puerta de la armonía suprema está custodiada por dos leones de bronce. Además de hacer las funciones de puerta de acceso servía para realizar algunas audiencias con el emperador sin necesidad de internarse más en el palacio.
- Rio dorado
- Puerta del Sur
- Puentes
- Grulla
Salón de la Eminencia Militar
Situado al oeste de la puerta de la armonía suprema, este edificio está dedicado a las proezas militares. Era el lugar donde el emperador recibía a sus ministros en la Ciudad Prohibida. Hoy en día contiene una colección de caligrafía y pintura china.
- Puerta del salón de la Eminencia Militar
Salón de la Gloria Literaria
Situado al este de la puerta de la armonía suprema, este edificio era la residencia del heredero del imperio mientras su padre reinaba. Hoy en día contiene una colección de cerámica china.
- Puerta del salón de la gloria literaria
Salón de la Armonía Suprema
Este es el edificio principal de la Ciudad Prohibida y tenía la función de ser la residencia oficial del emperador. Está situada en el centro de un enorme patio de 30.000 metros cuadrados y que a su vez se ubica en el centro del complejo palaciego. El edificio está elevado 5 metros sobre el nivel del patio sobre una enorme terraza escalonada de mármol decoradas con grullas y tortugas de bronce. El espacio del vestíbulo tiene 64 metros de ancho por 37 metros de ancho. Setenta y dos pilares soportan el techo de tejas amarillas. Las ventanas y puertas están decoradas con dragones y nubes. El edificio forma la mayor construcción en altura de la Ciudad Prohibida. En él el emperador celebraba las ceremonias imperiales, así como las festividades privadas.
Hoy en día es el punto más importante de la visita y donde los turistas se apelotonan para poder observar su interior, donde no es posible acceder. Desde el exterior podemos observar los dieciocho dings de bronce que representan a las provincias chinas, una maqueta de un barco chino y el trono imperial Este, elevado cinco metros y rodeado de seis pilares lacados en oro y decorados con dragones.
Salón de la Armonía Media
- Trono del salón de la armonía media
Salón de la Armonía Preservada
El tercer salón dentro del gran patio central tuvo diferentes usos. Desde vestidor para las ceremonias durante al dinastía Ming a comedor para los banquetes imperiales durante la dinastía Qing. El edificio fue construido en el 1.420 d.C. y reconstruido posteriormente en el 1.625 d.C. Se sitúa, como el conjunto de los tres salones, sobre una terraza construida en mármol y decorada con cabezas de dragón. En cuanto a tamaño está a medio camino entre los tres pabellones. A día de hoy encontramos otro trono en su interior.
Palacio de la Pureza Celestial
Tras el patio central, y cruzando por la Puerta Celestial, se encuentra en un nuevo amplio patio donde se ubican tres palacios en una versión de menores dimensiones de los salones del patio principal. El primero y más representativo es el Salón de la Armonía Preservada, similar al Salón de Armonía Suprema, pero de menores proporciones. Durante la dinastía Qing servía de sala de estar de los emperadores. Posteriormente pasó a tener un uso protocolario siendo usado para audiencias. El edificio fue construido en el año 1.420 d.C. y reconstruido en el año 1.798 d.C. tras un incendio en la Ciudad Prohibida.
- Palacio de la Pureza Celestial
Jardín Imperial
Al final del eje central que forman los salones imperiales y junto a la puerta de la Divina Destreza, se encuentran este espacio rectangular con el uso lúdico de jardín. Construido en el año 1.417 d.C., tiene un tamaño de 130 por 90 metros, por tanto un espacio útil de 12.000 metros cuadrados. En él se encuentra el mejor ejemplo de jardín chino donde se combinan los árboles y arbustos con bloques rocosos y pequeñas construcciones. Destaca el templo de la Paz Imperial, el salón de la Visión Imperial y los cuatro templos en las esquinas dedicados a las cuatro estaciones del año.
- Jardín
- Templo
Palacio de la Longevidad
A este pequeño palacio se accede desde el patio principal a través de la puerta de la Longevidad Tranquila. Este edificio tiene una sala en la que se llevaba a cabo los ritos de sacrificio. Hoy en día contiene una exposición de pintura tradicional china con una impresionante colección de más de 100.000 pinturas, aunque no están todas expuestas por falta de espacio.
Para facilitar la visita a la Ciudad Prohibida hemos creado este mapa para dispositivos móviles con los puntos descritos en el artículo.
Visita nuestra sección Sobre los mapas para saber como utilizar este mapa desde tu dispositivo móvil.
COMO LLEGAR
La Ciudad Prohibida se encuentra a 30 kilómetros del aeropuerto internacional de Pekín, de modo que se necesitará al menos 45 minutos para llegar en taxi con poco tráfico.
Es posible también ir en transporte público con la combinación de tren y metro. En el aeropuerto se puede tomar el Airport Express que nos dejará en la estación de Dongzhimen, última parada de la linea. Desde ahí tomaremos la linea 2 de metro hasta Jiangoumen, tres paradas, donde tomaremos la linea 1 de nuevo 3 paradas para bajarnos en Tiananmen East y salir por la puerta D, justo entre la plaza de Tiananmén y la Ciudad Prohibida.
ALOJAMIENTO EN LA CIUDAD PROHIBIDA
En las inmediaciones de la Ciudad prohibida podemos encontrar multitud de alojamientos para todos los gustos. Pekín, como capital del país, esta preparada para alojar gran cantidad de personas, especialmente desde las pasadas Olimpiadas celebradas en la ciudad.
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NUESTRA VISITA
Visitar la Ciudad Prohibida, y China en general, es una gran experiencia. El contraste entre la modernidad y la tradición es palpable cuando acudimos a la plaza de Tiananmén, repleta de símbolos comunistas y banderas gigantes, para en poco metros adentrarnos en el corazón del antiguo imperio chino. A cada paso que damos por los empedrados patios sentimos empequeñecer ante los imponentes espacios y enormes palacios de madera. La multitud de turistas, mayoritariamente chinos, nos aturde y nos recuerda nuestro origen foráneo, a la vez que sentimos lo afortunados que somos por adentrarnos en lo que antaño estaba vedado.
Emulando la película de Bernardo Bertolucci, os recomendamos adentraros en las entrañas de la Ciudad Prohibida, donde entre palacios y dragones descansa el recuerdo del último emperador de China.
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