Castillo de Blackness, Escocia – El barco que nunca zarpó


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El Castillo de Blackness, en gaélico escocés Caisteal na Dùbhachas, es una fortaleza situada en la costa del estuario del río Forth. Este castillo, rodeado de una atmósfera sombría y cargada de historia, se alza como un símbolo duradero de los tiempos medievales y de las disputas que marcaron el destino de Escocia. Sus sólidas murallas y torres, testigos de siglos de batallas, prisiones y fortificaciones. Conocido por su distintiva forma de «barco de piedra», Blackness parece flotar en las aguas del Forth como el barco que nunca zarpó, pero estuviera eternamente listo para arriar velas.

UBICACIÓN

El castillo de Blackness se encuentra en la junto al pueblo de Blackness en la rivera sur del Fiordo de Forth, a pocos kilómetros de Edimburgo, al norte de las islas británicas.

HISTORIA

Entre los siglos XV y XVI d.C., el Castillo de Blackness se erige a orillas del estuario del río Forth, cerca de la ciudad de Linlithgow, en Escocia. Construido inicialmente en la década de 1.440 d.C. por Sir George Crichton, Blackness tenía el propósito de ser la residencia fortificada de la influyente familia Crichton, una de las familias nobles más poderosas de la época. Sin embargo, su ubicación estratégica pronto hizo que el castillo adquiriera un propósito militar, convirtiéndose en una de las principales fortalezas de la región central de Escocia.

En 1.453 d.C., al morir Sir George Crichton, el castillo pasa a la corona escocesa y se convierte en una fortificación militar clave, adaptada para resistir ataques de artillería. Sus gruesas murallas y su peculiar forma, que se asemeja a un barco, le valen el apodo de «El barco que nunca navegó». En tiempos de conflicto, el castillo resguardaba armas y suministros y se utilizaba como prisión, albergando a prisioneros de alta importancia.

Durante las Guerras de Independencia de Escocia, Blackness jugó un papel fundamental al servir como bastión de las tropas leales a la corona escocesa. En 1.543 d.C., fue reforzado para soportar el creciente uso de cañones, convirtiéndose en una de las fortalezas mejor defendidas del país. Sin embargo, en 1.650 d.C., el castillo cae temporalmente en manos de las fuerzas de Oliver Cromwell, tras ser intensamente bombardeado, lo que causó daños considerables en sus estructuras.

A lo largo de los siglos XVII y XVIII, Blackness continúa siendo utilizado como prisión y almacén militar. En 1.870 d.C., la fortaleza fue modernizada para albergar más tropas y cumplir con las nuevas demandas de almacenamiento de pólvora y armamento, pero su función militar fue disminuyendo progresivamente. Finalmente, en 1.912 d.C., el castillo fue abandonado como instalación militar y transferido al cuidado de los organismos de conservación histórica de Escocia.

En la actualidad, el Castillo de Blackness, a pesar de encontrarse en estado de conservación relativamente bueno, es una atracción turística popular y un emblema de la historia medieval escocesa. Sus imponentes murallas y su peculiar estructura en forma de barco lo convierten en un destino fascinante para los visitantes, quienes pueden explorar sus bastiones, caminar por sus pasillos fortificados y revivir siglos de historia a orillas del río Forth.

QUÉ VER EN EL CASTILLO DE BLACKNESS

El castillo de Blackness es una fortaleza de gran valor a muy pocos kilómetros de Edimburgo. El horario de visita comienza a las 10h y finaliza a las 16h. La reserva previa no es necesaria.

Si vas a visitar mas lugares de Escocia es muy recomendable adquirir el Explorer Pass. Este pase te permitirá acceder a muchos de los castillos de Escocia. Si vas en familia adquiere el pase familiar, y si vas mas de una semana contempla el pase anual, puede llegar a salir mejor que dos pases semanales.

El acceso con carro o silla de ruedas no es posible. El tiempo de visita es de alrededor de 1 hora. Existe aparcamiento gratuito.

Los puntos más interesantes para la visita son:

Puerta de entrada

Cruzando el puente que salva el amplio foso, se llega a la puerta principal castillo. Erigida en el siglo XVI d.C. esta imponente entrada, flanqueada por dos robustas torres semicirculares, ofrece un paso arqueado que se encuentra protegido por una doble línea de cuartos de guardia.

Destaca en la construcción la caponera, un pasaje dentro del muro externo de la entrada que permitía a los defensores disparar hacia el área de entrada, a espaldas de cualquier atacante que hubiera atravesado la puerta. Sobre la puerta se elevan varias cámaras, que probablemente sirvieron de residencia para el guardián del castillo.

Patio

El patio interior era el corazón de la vida cotidiana en la fortaleza. Este espacio servía tanto para actividades militares como para las necesidades diarias de los residentes y guardias del castillo. En él se ubicaban varias estructuras funcionales, como almacenes para provisiones, áreas de trabajo para herreros y artesanos, así como depósitos de municiones y armamento. La disposición del patio reflejaba el carácter defensivo del castillo, optimizando el uso del espacio para preparar y almacenar suministros en caso de asedio. Actualmente solo se perciben los restos de las estructuras en su irregular suelo. Observamos un pozo, que posiblemente contenga agua filtrada del estuario y una entrada para la carga y descarga de mercancías.

Murallas

Las murallas del Castillo de Blackness, sólidas y de aspecto imponente, son una de sus características más destacadas y representan la fuerza y resistencia de esta fortaleza medieval. Construidas con piedra local y reforzadas en varias ocasiones, las murallas han sido diseñadas para soportar asedios prolongados y resistir el impacto de la artillería, lo que las convirtió en una defensa formidable a lo largo de los siglos. El grosor es de varios metros en algunos puntos, teniendo reforzado el frente norte junto al estuario.

Torre norte

La Torre Norte del Castillo de Blackness esta ubicada en la parte más próxima al estuario del río Forth. Esta torre cumplía la doble función de vigilancia y defensa, ofreciendo una vista ininterrumpida de las aguas circundantes y de cualquier amenaza que pudiera aproximarse desde el norte. Durante los siglos en los que Blackness sirvió como prisión y almacén militar, la Torre Norte se utilizó para reforzar la vigilancia sobre los prisioneros y proteger los suministros almacenados. En sus niveles inferiores, se cree que había celdas o cuartos de guardia, mientras que la parte superior servía como punto de observación.

Torre central

Esta gran torre se eleva en el corazón de Blackness, con sus cimientos asentados en la estructura original del siglo XV d.C. De forma rectangular y con muros de más de 3 metros de grosor, esta torre muestra los vestigios de cinco niveles, accesibles a través de una escalera de caracol que aún desafía los siglos. En el primer piso se encontraba una sala de reuniones, mientras que los siguientes niveles albergaban habitaciones para los residentes y guardias. Desde la planta baja, se accedía a la cocina y, desde lo alto de la torre, se aprecian vistas imponentes del estuario del Forth, recordatorio de la función de vigilancia y defensa del castillo.

Torre Sur

La Torre Sur del Castillo de Blackness es una estructura sólida y funcional que jugaba un papel clave en la defensa y en la organización interna del castillo. Su ubicación en el extremo opuesto a la Torre Norte completaba el diseño de defensa perimetral. Esto permitía una vigilancia constante sobre los terrenos que se extienden hacia el sur y brindando protección adicional a las áreas internas del castillo.

Esta torre, de estructura cuadrada y fortificada, albergaba en su interior multitud de habitaciones que servían tanto de cuarteles para los guardias como de espacios de almacenamiento. Las saeteras en la Torre Sur están orientadas de manera que permitían cubrir los puntos ciegos de las murallas, brindando un alcance defensivo completo sobre los alrededores del castillo. Actualmente podemos observar multitud de estancias, todas vacías de mobiliario.

Embarcadero

El embarcadero fue una de las características más funcionales y estratégicas de esta fortaleza. Este pequeño muelle permitía la llegada de suministros y refuerzos directamente desde el agua. Esto aseguraba que el castillo pudiera mantenerse abastecido durante largos períodos de asedio o en tiempos de paz, facilitando el comercio y la comunicación con otros puntos del estuario y el mar del Norte.

Construido de piedra y reforzado para soportar el embate de las olas, el embarcadero estaba protegido por las murallas y la Torre Norte, lo cual hacía difícil que los invasores pudieran usarlo para entrar al castillo.

Para facilitar la visita hemos creado este mapa para dispositivos móviles con los puntos descritos en el artículo.

Visita nuestra sección Sobre los mapas para saber cómo utilizar este mapa desde tu dispositivo móvil.

CÓMO LLEGAR

Desde Edimburgo el trayecto al Castillo de Blackness se realiza en apenas 40 minutos si se va en taxi o en coche de alquiler.

También es posible llegar en transporte público en algo menos de una hora.

ALOJAMIENTO EN XXXX

Por su cercanía con Edimburgo, la posibilidades de alojamiento son diversas para todos los gustos y bolsillos.

NUESTRA VISITA

Tras visitar el Castillo de Blackness, nos invade la sensación de haber cruzado un portal hacia el pasado, explorando un bastión que ha resistido siglos de historia en sus muros. Las sólidas murallas, las torres vigilantes y el emblemático embarcadero evocan la vida y el movimiento que antaño llenaban cada rincón de esta fortaleza.

El tiempo acompañó, como es de rigor en Escocia, con una fuerte lluvia que nos acompañó en la visita y nos puso en contexto de la dura vida de los que allí habitaban. Desde el castillo obtenemos unas bonitas vistas de los puentes sobre el Forth.

Una visita muy recomendable en una Ruta por Escocia – La historia de un pueblo tallada en piedra.

Ruta por Escocia – La historia de un pueblo tallada en piedra

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